D'allemand 1993

Galería Iriarte - Octubre 20

Desde sus trabajos iniciales, donde con claro predominio de la acuarela sobre otros materiales, nos aproximaba al paisaje sabanero. D'Allemand ha sido un observador minucioso del entorno, más interesado en rescatar la esencialidad de sus formas y colores, que en precisar minuciosamente sus componentes.
En los paisajes actuales, la referencia concreta se va perdiendo cada vez más y se detiene en la mancha de color, en resolver texturas y atmósferas, separándose de preocupaciones descriptivas. Insiste en omitir la presencia del hombre y parecería que cuanto menos modificado por su mano este el paisaje, más le permite acercarse a descubrir y jugar con las superposiciones de colores, con los entretejidos complejos. Y en estos trabajos más recientes hay una especie de redescubrimiento de Monet, en la intención de buscar las atmósferas generadas por la luz, en quedarse con el detalle, observándolo para abstraer sus aspectos esenciales.
Ahora las composiciones son más complejas, rompen con la linealidad, hacen más dinámica la observación del paisaje, optando por prioritar el análisis de la textura y de las vibraciones que se pueden lograr con el color. Y en sus variaciones, los óleos y acuarelas de D'Allemand continúan reflejando una actitud particular de mirar la naturaleza.

Ivonne Pini de Lapidus